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lunes, 4 de mayo de 2015

Azul y a veces gris

   


   Es así, azul y a veces gris
la voz de fuego que arde en mi boca.
                                                        Ella,
reverbera emotiva en su tálamo
cuando  alcanza  el  hecho
y me va quebrando el alma con el verbo.

Y puedo sentirla y saberla
dentro de mí lírica y soberbia,
                                       dulce-amarga
llenándome  de vida hasta las trancas,
peinándome trémula la voz
en el trillado sonido que sale de mi boca.
                                                           Desmembrada,
ella llora y escala por mi labio abriendo su pestillo.
                                                                      Y la siento,
la siento como alba voceando sus efluvios, evocando los sonidos,
ahora rotos y esparcidos por el iris que con ímpetu ha llorado.




M M

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sábado, 11 de abril de 2015

Tengo pena por ti

    
  
  Una envejecida mirada
buscando de ella la sombra
bajo la lluvia en tus ojos desatada.

Tengo pena por ti,
por esa lágrima que muere al correr por tu cara
mojándote el rostro esta triste mañana.
Ya no dice ni repite: te esperaba.
Hoy esta pena pesa y de delirio,
                                                         te mata.
Mírate, pareces embadurnado de tristeza
con esas margaritas entre tus dedos
trillándolas como quien trilla  la pena.
Míralas,
si parecen soles con alegres faldas
y tú te empeñas en hacerlas llorar.

Has caído en su último aliento arrancado por el beso
con la voz amurallada dentro de tu boca
hablándote de muerte en su ritmo marcial.
Ahora, seca el llanto y pronuncia la muerte,
porque nada será como antes
en esa inquieta penumbra donde hoy doblan las campanas.
Tú, ya perdiste de la vida sus agallas.




María del Mar M M
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domingo, 22 de marzo de 2015

Mil vidas vividas contigo

   

   Mil sueños alojados en mi costado,
en el nervio,
en el alma que no juzga  ni conjuga la distancia.
Mil sueños en la raya que divide el horizonte,
                                                             a la deriva  
violando el paladar de tu boca con mi boca en los eriales de la vida.

Blancos,
bajo una piel de primavera,
mil sueños trenzados en silencio,
mil sueños crecidos en la carne por anhelo
con el pregón desnudo de mis manos
silabeando tu cuerpo,
                                    amándote de cuajo.
Mil sueños asidos a tu boca,
al tibio silencio de tus brazos,
fortificada  frontera de la noche,
a solas con tu piel, muriéndome en mis venas.

M M

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domingo, 14 de diciembre de 2014

Sátira al cazador (Décima)


Aunque te hagas el estrecho
y dardos quieras tirar,
para hacerme suspirar
no tires a dar al pecho,
tampoco andes a mi acecho
aullando la sin razón
 loco tierno fanfarrón.
Lobo eres, sabes aullar
y pretendes magullar
con tu aullido socarrón.

No voy a salir al trapo,
no me vas a embobecer
y tampoco enmudecer
aunque tú me des guarapo
para ver si yo me empapo
mareándome el asunto.
Yo, tomo nota y apunto
más no quiero chuchería
ni versar con bobería
con las letras que rejunto.

Y mira que tú me gustas
así mostrándome el diente
y aunque no eres mi pariente
me relamo y me regustas,
además, no me disgusta
que levantes tanto ruido
con tu boca y tu ladrido
para sentirte más vivo
mostrándote muy altivo.
¡Ah! perro astuto engreído,

no me lo tengas en cuenta,
que no te cause recelo
por pensar que tengo celo.
Que yo no soy tu parienta
la que tu cama calienta,
que no me pongas señuelo
pensando que soy polluelo
haciéndote el trovador
no me causarás candor
ni serás mi desconsuelo.

M M
Reservado todos los derechos de autor ©



Al cazador has cazado
querida Mar, y en la trampa
como una diosa del hampa
tu dardo bien le has clavado.
Ahora estará escorado
ladrando triste a la luna,
en medio de la laguna
de las desdichas eternas,
con el rabo entre las piernas
gimiendo por su fortuna.

De cazador a faldero
habrá pasado, supongo;
aquí lo digo y lo pongo
como ejemplo verdadero.
Quizás fuera un poco fiero
y por eso amordazado
con un bozal le has dejado
sin agua, a la resolana,
porque quiso ir a por lana
 y allí salió  trasquilado.

Hay mucho perro engreído,
Mar, tú lo has dicho muy bien,
piensan que de la sartén
el mango tienen cogido.
Por eso su merecido
hay que darles y que aprendan,
porque tal vez así entiendan
que toda dama es astuta.
Ellas llevan la batuta
igual que llevan la rienda.

Deja ahora que te cuente
de otro perrito la historia,
que he guardado en mi memoria
y que tengo muy reciente.
Pasó allá, por occidente,
en un pueblo muy perruno.
El perro se llama Nuno
y a la iglesia que se fue...
Espera,  mejor es que
lo cuente el propio infortuno:
 
Padre, verdad, lo confieso,
he celado a una mujer
que ayer me dio su querer
y hoy me la dio con queso.
Ahora como un sabueso,
tras  su rastro y tras su culo,
pulgoso voy. Ya no emulo
a ese tal Don Juan Tenorio.
Padre, acepto el responsorio,
celoso soy como un  mulo.

Se fue con el alemán
que tenía pedigrí
y  me dejó solo aquí
lamiéndome el cordobán.
Rabioso cual Leviatán
hasta le mordí la mano
al tiparraco cubano
que me daba de comer.
Y, padre, qué voy a hacer
si perro soy y no humano.

O. Moré-

martes, 4 de noviembre de 2014

El ala del alma mía

Dile niño a la Luna
que yo me baño en su espuma,
que entre tientos y tarantos
 con la voz a ti me ato.


Es su boca cuando canta
el ala del alma mía
cuando aflora en su garganta
el Sol con un nuevo día.

Canta alegre el jilguero
su gozo con alegría,
donde remonta su fuero
trinando su algarabía.
 
Auroras trovan sus trinos
en su requiebro veloz
dando descanso y reclino
con alta y soberbia voz.

Alado va con en el viento,
luciendo sus alas finas
lleva en el pico un tiento
de lágrimas cristalinas.

Es su boca cuando canta
el ala del alma mía
cuando aflora en su garganta
el Sol con un nuevo día.



M M

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miércoles, 29 de octubre de 2014

Me hierve la vida


  Sé que volveré a ver pasar el tiempo
en los desengaños de la vida,
desolada en la voz
pasándole el testigo a la caverna de mi boca
en su agridulce de penas y alegrías.
Sé que volveré una y otra vez a desenterrar la soledad
que dejó la fisura de aquel sueño.
Volveré al pedregoso camino de mis húmedos ojos
en el punzante abrazo de su partida
cuando el verbo sea verso desnudado por mi labio.
No en vano, emplearé frases comunes de la vida
para gritar  y agrietar los recuerdos con euforia,
para revivirlos masticando el aire cuando salen de mi boca;
será como caer a pedazos desde mi voz con resignación
cuando el mundo en mis letras se derrumbe.
No, no es que vaya  huyéndole a la vida sin fuerza ni voluntad,
atormentada por confusiones y cataclismos;
es sólo que, ésta íntima evocación que mantengo con ella,
a veces, es una auténtica tortura de sadomasoquismo
rebuscando en la melancólica nostalgia del tiempo
cuando éste, cede entre mis manos de forma visceral.
¡Ahora, ahora también lo sabe usted, me hierve la vida!


M M

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jueves, 23 de octubre de 2014

Soliviantaré mi voz

  Soliviantaré mi voz
en el arco de tus brazos
inmolando la noche en su aliento.
Y allí, en la indulgente luz
que muere igual que nace,
cuando nos corre por la sangre el amor
en el turbado beso,
agraviaré tu boca con la palabra
en el lis de tu labio silencioso.
Acamparé en el verso,
y tú,
tú te harás amor en los repliegues de mi vida
bregando mi voluntad.



                                                                                                                                           Obra de Santigo Carbonell
                                                    

                                                                       M M
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martes, 2 de septiembre de 2014

A cualquier hora


A cualquier hora
macerada miel en la boca
al desnudarnos  la voz a la altura de los ojos,
donde el latido del silencio nos quiebra  el alma
en su último sonido, en nombre del amor.
A cualquier hora
entre las sábanas, un legado,
un aguacero a dúo consumiéndonos el alma
más allá de las palabras,
al construir besos que riman  en las bocas.
Sombras chinas que agonizan lánguidas
en el embeleso del efímero momento,
entre abrazos exiliados en silencio,
entre actos que acompañan  la liturgia
del placer hasta el reposo.
A cualquier hora,
nosotros, lejos ya del mundo.

M M
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lunes, 16 de junio de 2014

Va por tu boca esta copla

  Va por tu boca esta copla,
canta ardiendo una razón.
Yo quiero beber su aroma 
de clavo, canela y ron.

Quiero yo alcanzar tus ojos
y en su jugo de limón,
en los redaños de mi alma
sacarle el aroma al amor.

De querer a no quererte
mira si te quiero yo
que una copla a ti te hago,
sin perder yo la razón.

Abierto tengo mi pecho,
con pena te canto yo,
con el alma destrozada,
apena una audible voz.

Va por tu boca esta copla,
encendida de clamor
martirios llevo en los ojos
que lloran tristes de amor.


M M

Reservado todos los derechos de autor ©


miércoles, 11 de junio de 2014

Que no hay más puerta que tu boca

   Que no hay más puerta
que tu boca 
para el beso de mi boca,
ni más casa que tu alma
para calmar esta llama
que en mi labio el beso inflama.
Pues mi boca ya no entiende
ni habla en otra boca
cuando cárdena la tuya
en la mía se desboca;
me vuelve del revés
y el alma me trastoca.
Mira si me tienes loca
que te vuelves en mi vientre,
de aleteo, mariposa.
No, no hay más puerta
que tu boca, pa’ mi boca
ni más beso de alegría
que el deseo entre las risas
con el beso de tu boca.

M M
                                                   Reservado todos los derechos de autor ©