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viernes, 29 de mayo de 2015

Este sonido de costumbre



  En esa mirada alargada
veo como se abren tus ojos al deseo en vilo
                                [ en esta gruta de la vida.
Por qué será que este sonido de costumbre
es como el silbato de un tren de lejanías,
en su eco,
todo recobra el hambre del pasado.

Y me sorprende cuando posas tus brillantes pupilas
mojadas de silencio a la vera de mis ojos buscando el camino
y vislumbro en ellas, una conversación calmosa, honda,
llena de sentimiento.
Y veo al hombre que se vuelve niño en la remembranza
                                                          [ atrapando un suspiro,
vareando la memoria de su celoso tren de recuerdos.

Entonces me entra ese anhelo,  _tú me entiendes_
y quisiera atraparte en esa estancia,
en esa soledad de los días donde no consigo saciar tu hambre. 
Va a ser, que la  juventud se asoma al recuerdo
para apearse con nostalgia.  Crees que no lo sé.
La vida se nos va durmiendo en la venas
y yo, aun tengo ansias por vivir


María del Mar M M
Reservado todos los derechos de autor ©

miércoles, 29 de octubre de 2014

Me hierve la vida


  Sé que volveré a ver pasar el tiempo
en los desengaños de la vida,
desolada en la voz
pasándole el testigo a la caverna de mi boca
en su agridulce de penas y alegrías.
Sé que volveré una y otra vez a desenterrar la soledad
que dejó la fisura de aquel sueño.
Volveré al pedregoso camino de mis húmedos ojos
en el punzante abrazo de su partida
cuando el verbo sea verso desnudado por mi labio.
No en vano, emplearé frases comunes de la vida
para gritar  y agrietar los recuerdos con euforia,
para revivirlos masticando el aire cuando salen de mi boca;
será como caer a pedazos desde mi voz con resignación
cuando el mundo en mis letras se derrumbe.
No, no es que vaya  huyéndole a la vida sin fuerza ni voluntad,
atormentada por confusiones y cataclismos;
es sólo que, ésta íntima evocación que mantengo con ella,
a veces, es una auténtica tortura de sadomasoquismo
rebuscando en la melancólica nostalgia del tiempo
cuando éste, cede entre mis manos de forma visceral.
¡Ahora, ahora también lo sabe usted, me hierve la vida!


M M

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lunes, 5 de mayo de 2014

Alborea en mi labio una sonrisa

 Alborea en mi labio una sonrisa
que relumbra como un tímido Sol
que abraza la esperanza ahuecada entre las nubes.
Hoy podría decir
que me alcanza la compresión
para vestirme de la vida,
aunque amanecí nublada anunciando tormenta.
Los cantos de sirenas no me adormecen,
ni la telaraña de una trama con su broma,
me resulta descortés.
Mi lengua no está tuberculosa
ni hace ruido en mi cabeza la pesada losa de unos ojos.
Existe un orden en esta voz,
una aguja de avidez hambrienta
con un soplo cálido y tornasolado.
Hoy sé que mis ojos son insondables
y demoran en millares de silencios,
pero el suelo de mi alma es fértil para el verbo de mi boca.

M M
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Código: 1405050801758
Fecha 05-may-2014 18:27 UTC
Licencia: All rights reserve

lunes, 19 de agosto de 2013

La vida

Tiemblan las hojas de otoño
bajo la cálida brisa de la aurora.
¡Ay amor!
Me maravilla esa variedad de tonos
naranjas y brillantes,
desafían la muerte temprana
después de ese verde resplandeciente que domina mis latidos.
En un quedo entusiasmo,
sonrío al pensar en el color de tus ojos.
Vareo esa imagen
donde se impone el aroma del roble
en un leve beso de aire.
Dulce copa en mi nube de suspiros.
Acompasada o entrecortada, la vida,
la pasión, el amor, mi sueño,
héroe melancólico contigo.
¡Ay amor!
En mis ojos filtro los momentos,
más la vida tiene sus hojas inoportunas
y caen una a una en el ulular del tiempo.


          M M

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jueves, 4 de abril de 2013

Haré para ti una copla

   Haré para  ti una copla
 que brote del corazón
 para que la cante el pueblo
 cuando no la cante yo.

   Será una copla con arte,
 como ellas, las coplas son;
 rasgadas y con suspiros
 entonadas de pasión

  Romperá el aire mi copla,
llorará pena y dolor;
despertares de naranjo
azahares y limón.

  Que el pueblo entero oiga y sienta
como arde mi sin razón,
que tú eres toda mi vida,
cantar de mi corazón.

MM

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miércoles, 13 de febrero de 2013

Tus manos

 
Hito de mi historia son tus manos
cuando a mi cuerpo se amarran
y me atan a tu ser.
Tus manos, palomas mensajeras
de tu sangre de labriego
que en el surco de mi cuerpo se derraman.
Ellas, que me encontraron rota y olvida
se ataron a mi vida
y me salieron alas.
Ellas, que estallan de alegría
cuando en fuego y sangre me levanto
al sentir…
Ellas, tus manos.

M M C  3-10- 2011

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miércoles, 12 de diciembre de 2012

Como campo seco


Como campo seco.
Tierra agrietada por la falta de agua.
Como la guitarra que hace tiempo no suena,
porque esta desafinada.
Calles de toda una vida,
 en mi rostro tatuadas.
Labios que una vez rieron,
hoy, marcados por silencios.
Ojos huecos y profundos,
que muestran un dolor.
¿Dónde estoy?
_Pregunto ante el espejo.
¿Quién desde el otro lado mira?
¿Dónde está el bosque,
la frescura del valle dónde el agua corría?
¿Dónde está aquella alegría?
_Cierro los ojos.
Escucho latir mi corazón
invitándome a la vida.
Sonrío
Presiento una nueva esperanza
con un nuevo día.

M M

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martes, 27 de noviembre de 2012

A veces duele


A veces duele,
y me lamo las heridas.
A veces, veo desde aquí pasar tu vida
y con ella la mía en una oración de silencio,
con la que me que me premias cada día.
Oigo como llegan los sueños…
y a tu corazón comiéndose mis besos,
pariendo suspiros convertidos en costumbre.
Y duele ¡Ah, cómo duele amor!
Como duele amar tu mirada,
adorar tus manos, a pesar de lo poco me han dado.
¡Dime! Cómo puedo entre sonatas y arpegio.
con un túnel en el alma y un hueco en el costado ¡Cómo!
Como no dolerme las heridas que con la lengua me lamo
¡Dime! Si te quiero y te odio y después, te vuelvo a querer
cuando vuelas como un loco dentro mi alma ¡Dime!
Así, tan simple como el agua, mi dolor es una lágrima,
y una herida que me lamo.¡Duele! Pero te amo.

M M

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viernes, 23 de noviembre de 2012

No te dejo de querer

Sé como quiero que me quieran,
tú, te dejas querer.
Sé lo que quiero de la vida,
tú, esperas que ella te dé.
Mis ojos, una mirada de esperanza
los tuyos, un abismo perdido.
mi cuerpo un vergel,
el tuyo, un desierto sin sonido.
Mi voz un aliento de vida,
la tuya, un eco perdido.
¡Ya ves! A pesar de todo esto,
no te dejo de querer.
Esto parece un teorema,
aunque hombre y mujer
es igual a ecuación.
¡Ya ves! De más a menos,
y no te dejo de querer.
Yo una noche estrellada,
tú, una estrella fugaz.
¡Mírame!
No ves que estoy de ti enamorada
y no te dejo de querer.

M M (10-9-2011)

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sábado, 13 de octubre de 2012

En la vega del Duero

  En la vega del Duero el otoño se anima.
En las ramas de la encina
los pájaros trinan,
están los nidos con las crías.
El salto del agua salpica la orilla
y las acacias se embelesan de dicha
al sentir el calor de la  renovada vida.
Al pie del roble la rosa suspira
en el azul inmenso que emana del cielo.
Coronan su dicha  los rayos del sol
que calientan las solitarias manos del hombre
que con amor la cuidó.
Mas, el hielo del duro invierno
a la rosa congeló, al pie del roble se deshojo.

M M (13-10-2012)
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lunes, 17 de septiembre de 2012

En estos versos indiscretos



En estos versos indiscretos
donde cimbreo mis caderas
haciendo un guiño a tus ventanas.
Parecer no quiero
que soy una desvergonzada,
pues sólo quiero que me mires
y me toques con tu mirada.
Que me digas con tus ojos
todo eso que te callas.
Sé, que escondida entre silencios
tienes las palabras,
y entre tus manos ansiosas
el baile de mis enaguas.
Amarte es mi condena
y sé que es mi pecado,
pero escribiendo estos versos
temprano por la mañana,
cuando aun se pueden ver en el cielo
las cuentitas plateadas.
Tú me dibujas marinas
en el ombligo del alma
y presiento que Dios me perdona,
porque sólo son sueños
a los pies de tu cama.
Y con los trinos del nuevo día
y la luz filtrada de la ventana,
nuestros ojos se miran
al despedirse las almas.
Por eso vida mía,
nuestros sueños tienen vida,
y las noches tienen magia.

M M(12-1-2010)
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domingo, 9 de septiembre de 2012

Aprendí a quererte en silencio

  Aprendí a quererte en silencio,
semiciega e inexplicablemente
de forma contradictoria,
tanto, que muchas veces no entiendo
y  no sé si quiero hacerlo.
Aprendí amarte cuando no me comprendes
y cuando no te entiendo, también,
y la suma de estas diferencias
hacen que te quiera aún más,
y no lo entiendo,
pero tampoco sé si lo quiero entender.
Toda esta incoherencia no me deja razonar
pero tampoco quiero hacerlo
porque lo que realmente quiero
es decirte que te extraño cuando estás
y te confieso que cuando no estás
me quedo sin vida porque sin ti, no se vivir.
M M (9 -9-2012)
Reservado todos los derechos de autor ©