Es un
placer para mí añadir estas décimas, contrapunto, como le llamamos en mi tierra,
que escribió Ovidio Moré en respuesta a mis versos.
Ese clavo que te
acecha entre
verso y verso fiero si lo
tiemplas cual acero quizás
se quede en la brecha. No
está lejana la fecha en que
lo vuelvas tu esclavo, y no
valdrá ni un centavo porque
la dicha ha de darte. No
debes nunca olvidarte que un
clavo saca a otro clavo.
Con este poema me gustaría desearles a todos los que se detienen en mis letras, unas felices fiestas navideñas utilizando aquella dedicatoria tan entrañable de las postales.
En la magia de la noche
alrededor
de los sonidos familiares.
En el
aleteo de un sueño.
En
un lucero que alumbra.
En el
acallado sonido del pensamiento
que
crece sereno dentro del alma
cuando
se llena de amor el corazón.
Ahí
viveLa
Navidad.
Donde
los corazones laten
con
música. Los recuerdos
bailan
en los sueños, y los deseos
colman
el alma.
¡Ahí!
ahí vivela
Navidad
Donde
el aire parece inmóvil
cuando
llama a la puerta
el
mago más hábil del mundo,
y con
un soplo de aire frío
viste
de blanco esta fecha especial.
Donde
crece el amor
y se
abrillantan los corazones,
cuando
a la mesa se sienta la
alegría
con
la nostalgia de los que no están.
¡Ahí!
Ahí viveLa
Navidad.
Si me
preguntas dónde vivela
Navidad.
Te
contesto_
En el
alma de quienes te rodean e iluminan tu vida