miércoles, 17 de octubre de 2012

Faro

 Arrecia el viento las velas.
El oleaje golpea al titán
en su verdad solitaria.
El horizonte es presagio…
La luz confiada del faro
vigilante como amparo no lo deja de guiar. 
Sereno en la inmensidad, el faro
es un fantasma que vela la orilla
una brújula en su oscuridad.
Alejado de un puerto perdido
espera que pueda su visión alcanzar.
El marino mira y escucha en silencio,
sabe que escuchando el mar… en la niebla,
allí lo encontrará.


M  M
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