jueves, 6 de diciembre de 2012

Hoy me impulsas a llorar.

  Amaneces continuamente
de mis profundos silencios,
como nieve perpetúa con ventisca.
Frío témpano de hielo empozado en el alma.
Recuerdo silente que agoniza los sueños
en noches negras de muerte.
Caricia mordaz  de afilados colmillos.
Parece que quisieras… Pero no eres inocente.

Muerdes, muerdes  como la muerte
con tu profunda tristeza.
¡Ay, honda soledad!
Hoy eres aún más negra.
Hoy, me impulsas  a llorar.
  

M M 13-7-2012

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