domingo, 9 de febrero de 2014

Duerme mi boca

Duerme mi boca en la espalda del viento,
de aire, se hace un ovillo
rompiendo un acorde en mi voz.
A dentelladas,
verso la noche encarnizada de silencio
y sin palabras,
enraizada en tus manos sin amaneceres
me hago río recorriendo todas tus vertientes.
Y me vuelvo eco en una lágrima de queja
que gime de ausencia tu boca, tu nombre
y el canto alegre que fueron tus manos,
hoy, un silencio largo…

M M

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