lunes, 24 de junio de 2013

Ayer salí y cerré la puerta


    Se estrecha tu recuerdo
en el embudo del tiempo.
Siento como caen sus últimas hojas.
Es como una tarde lluviosa,                              
cuando amaina, lloran las tejas sus últimas gotas.
Voy despidiéndome de esos recuerdos
en el verso suave de mi boca,
que poco a poco se ha ido desvistiendo de ti.
Ahora,
ahora pienso más en él.
Es como una ola de alegría
que invade la orilla mojándome los pies,
y esa simple sensación, me hace sentir viva.
Ayer salí  y cerré la puerta,
al otro lado había vida.

M M

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