domingo, 30 de junio de 2013

Sin fingimiento, sin astucia


  
   Sin fingimiento, sin astucia.
Así son nuestras miradas.
Ellas no saben callar el sentimiento
aunque se han acostumbrado a los silencios.
A los impulsos urgentes de buscarse
abrazadas al amor bebiendo sueños.
Miradas con sonidos propios.
Miradas de brisas
que vuelan hacia dentro,
que duermen sus colores en la aurora,
en el ritual de nuestros versos.
Miradas de noches de universo,
de Lunas blancas, de azules sueños
y rojos besos.
Miradas sin interrogantes.
Miradas de deseos, mudas, silenciadas,
ardiéndonos por dentro,
desbordantes de alegría.
Miradas impecables de silencio,
miradas de amor,
sin fingimiento, sin astucia.
¡Y el mundo me pregunta si es amor!
Y yo le respondo:
es amor en silencio ardiendo sin palabras.

M M

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