domingo, 8 de septiembre de 2013

Tala el tiempo mi vida en la voz de una rueca

Tala el tiempo mi vida en la voz de una rueca
encallando tu mirada en mis ojos de sudario.
Y me florecen lirios en el alma
mojados en el dulce paladar de tu boca
donde lavo los sollozos de la mía.
¡Lo sé!
Pero no basta un pasillo de silencio,
ni que apriete mi voz entre los dientes.
De mi boca,
mana tu nombre de llanuras y montañas.
En mi alma,
amasa el tiempo suspirando los recuerdos,
que en blanco y negro, pueblan mis entrañas
de silencios en barbecho, esperando su cultivo.
Tala el tiempo mi vida,
y tu vida, es una vida con la tierra ya labrada.

M M

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